La novela erótica de Morfeo: Caliente
•
De mi viaje a Los Ángeles, California, traigo uno de los recuerdos eróticos que permanecerá imborrable a lo largo de toda mi vida folladora. Bill, un amigo que trabajó en mi sección como becario, me invitó a su casa un fin de semana. Atrás dejé el rotativo donde diariamente quemaba mis pestañas, enmendándole la plana a la sintaxis y la ortografía de los que dicen llamarse escritores. Atrás quedaron las correcciones a toda prisa, las letras que siempre terminaban hirviendo en mi retina con la ebullición de un ejército de hormigas.
—¡Bill! ¡Negro! ¡Quiero ahora mismo un abrazo de este negro vacilón!
Un texto, inicial, de Francisco Parrado.

Envía tus fotos caseras eróticas a Francisco Parrado.
Lee las condiciones.





















Este cuento me ha gustado mucho. No solo se ve el sentido del humor de los anteriores, sino que recoge, mas que los otros, tu sensibilidad hacia la mujer, en este caso hacia todas aquellas chicas que tienen problemas de obesidad.
Por otro lado, supongo que este cuento tiene bastante de autobiografia, ¿no?
Buena capacidad para escenificar la chica duchándose y su cariñoso recibimiento hacia tí. Me sobra lo de la paja que le dedicas de vez en cuando, aunque comprenda tal reacción por tu parte jajajaj.
Airu
Entrando desde la casa dellibro,buscando sobre material profesional,me encuentro metido leyendo un relato que a pesar de no ser prohibido ,tiene el tufo del lo intrigante,entro leo,imagino,ytraigo recuerdos…Si ,lo de la paja roza lo escatologico;pero lo demás interesante,te lo puedes imaginar.creo que tu estilo serí muy bueno descriptivo y menos introspectivo,sigue x ahí,cdo triunfes firmame un autografo:pero con tinta china,Eh!