Bárbaros en Venecia
Los bárbaros también enriquecieron, por supuesto.



“Un mundo abierto a todas las etnias, a todas las lenguas, a todas las religiones. Un Ejército en el que la mayor parte de los soldados ha nacido fuera del país que defienden. Un poder que está abiertamente al servicio del dinero. Una gran libertad moral y de costumbres acompañada de un auge de los integrismos. Unas fronteras permeables e imprecisas y un Estado gesticulante pero incapaz de defender la ley y el orden. Un gran imperio que se disloca y nacen multitud de nuevos Estados. Ésa es la tesis que defenderá una de las grandes exposiciones de 2008, Los bárbaros. Nacimiento de un nuevo mundo, que podrá visitarse entre el 26 de enero y el 20 de julio de 2008 en el veneciano Palazzo Grassi y de la que es comisario el francés Jean-Jacques Aillagon. “La exposición debe acabar con dos caricaturas”, dice Aillagon: “La que afirma que el mundo de los bárbaros es un mundo sin literatura, sin arte, sin cultura de ningún tipo y que hay que esperar a Carlomagno para salir de las tinieblas, y la que pretende que todas esas invasiones, todos esos choques, todos esos cambios, fueron una fusión sin violencia”. Todos estos síntomas tan actuales se dieron también durante los siglos que duró el declive del Imperio Romano, entre la batalla de Adrianópolis, en 378, y casi hasta el año 1000, cuando se interrumpen los fenómenos migratorios. La llegada de los bárbaros.
El País“.
Tags: arte
