Ojo. Mucho ojo.

“Las organizaciones criminales han conseguido esclavizar a uno de cada tres ordenadores del mundo. Con ellos cometen todo tipo de actos delictivos, desde robar claves bancarias o contraseñas de correos electrónicos hasta inundar el mundo de archivos basura (spam). Su ordenador también puede ser un zombi. No sería raro. España es el segundo país de Europa con más ordenadores infectados. Los delitos cometidos a través de Internet están en pleno apogeo, según el último informe de Europol (de agosto de 2007). Los zombis, el phishing, pharming… y una larga lista de palabros son fatalmente conocidos por cada vez más internautas. Todos tienen un significado común: fraude a través de la Red. El auge de la tecnología ha logrado que todo y todos estén en Internet. También los cacos. Robo de datos, contrabando de contraseñas, intercambio de pornografía infantil. No es lo único. Europol asegura que las organizaciones terroristas han encontrado en la Red “el sitio ideal” para divulgar sus ideas y captar adeptos.
TERRORISMO Captación cibernética.
“Las organizaciones terroristas han aprendido a usar la tecnología para sus objetivos criminales. Internet es el instrumento perfecto para conseguirlo”, asegura Europol. Alcance global con pocos medios y de forma anónima. Las organizaciones terroristas se escudan en la Red como un medio ideal para difundir sus ideas y captar adeptos. También lo emplean, según los policías europeos, como un modo de entrenamiento. Una página web con las instrucciones sobre cómo construir una bomba atómica registró, según Europol, 57.000 visitas en un corto periodo de tiempo.
PORNOGRAFÍA INFANTIL Intercambio clandestino.
Actualmente, organizaciones y usuarios buscan métodos para desviar la atención. Andrés (nombre supuesto) fue acusado de cometer actos delictivos relacionados con la pornografía infantil. Tras una investigación se descubrió que alguien había contaminado con un virus su ordenador y lo había esclavizado. Lo utilizaba para intercambiar pornografía infantil usando su dirección IP (el número que identifica la conexión a la Red). El malhechor conseguía así que la huella apuntase al ordenador de Andrés, que después de un susto morrocotudo, fue absuelto.
El País“.







































0 Respuestas
Sigue la conversación, suscríbete al RSS feed de los comentarios de esta entrada.