Van a salir poemas inéditos de Camilo José Cela. Todo sea por un dato curioso. Es obvio que la poesía en verso no era el plato fuerte de Camilo José Cela; y menos aún, sus poemas de juventud.
“A comienzos de la primavera de 1945 el editor barcelonés Carlos F. Maristany y sus Ediciones del Zodiaco publican Pisando la dudosa luz del día. Poemas de una adolescencia cruel. La bellísima edición, que se venía preparando desde enero de 1944, a través de un diálogo interesantísimo entre el editor y el autor, tenía una tirada de 450 ejemplares y se ofrecía en una carpeta, cuidada con especial mimo por Maristany, cuya portada reproducía a la acuarela una microfotografía de capilares sanguíneos. El poemario, precedido por el lema gongorino, la dedicatoria, una nota de CJC y el prólogo de Leopoldo Panero, contenía once poemas. Por el camino se había caído por razones de censura, “Anuncio de una declaración de amor”, que no se publicó hasta la tercera y definitiva edición del libro, en julio de 1963, por las Ediciones de los Papeles de Son Armadans en la colección Juan Ruiz, si bien cuatro ejemplares de la edición príncipe lo contenían como pliego suelto. La segunda edición, de la que cuidó Carlos Barral (Biblioteca Breve, Seix Barral, 1960) contenía los once poemas de la primera, con la supresión de las dedicatorias de cada uno de ellos, que en la príncipe eran (según el orden de los poemas) las siguientes: a José María Valverde, Luis Felipe Vivanco, Eugenio d’Ors, Dámaso Alonso, Federico Muelas (aunque inicialmente el poema “Amo ahora que estoy fuerte” iba dedicado a Gerardo Diego), Luis Rosales, Vicente Aleixandre, José María de Cossío, José María Alfaro, Gregorio Marañón, José García Nieto y Jesús Juan Garcés (a ambos iba dedicado el poema final del libro, “Himno a la muerte”). Cela dio instrucciones muy precisas a Maristany para que cada uno de los beneficiarios de las dedicatorias recibiese un ejemplar de los 16 marcados de la “b” a la “p”, firmados por el autor e impresos especialmente. Los restantes eran para el poeta, el prologuista y los editores (Maristany y su brazo derecho, Ramón Juliá). El ejemplar marcado “A” estaba destinado relevantemente a Rosario Conde. Este proceso pone sobre el tapete la minuciosidad y el exquisito cuidado con el que Cela preparó los poemas de Mis más osados e irascibles años (Madrid, 1936, tal y como reza la fecha final del poemario) para que vieran la luz en tomo. También nos indica el círculo de sus amistades y, a la vez, nos descubre el esmero de un editor y unas Ediciones del Zodiaco, en las que CJC publicó la cuarta edición de La familia de Pascual Duarte (1946) con prólogo de Gregorio Marañón, en las que intentó publicar una edición lujosa de La colmena (para salvar la censura) y en las que estuvo a punto de ver la luz el tomo misceláneo Mesa revuelta, con un nonato prólogo de Rafael Sánchez Mazas.
















































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