Sectas

“La policía ha roto una burbuja en Eldorado (Tejas). Una secta de origen mormón cuyos miembros creen que, fuera del rancho Anhelo de Sión, reina el pecado. Menores forzadas a ser ‘esposas’ de polígamos. Abusos sexuales. Y un profeta en la cárcel. En el rancho no había pecado. Era el paraíso del que las mujeres y los niños no salían jamás, una burbuja de fe en la que se cumplían los designios de Dios a través de las enseñanzas del profeta. Así vivieron durante cuatro años los 416 niños criados por la Iglesia Fundamentalista de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, a seis kilómetros de un pequeño y polvoriento pueblo de Tejas de 2.000 habitantes. Creían vivir lejos de Satán, de sus tentaciones y equívocos. Hasta que lo que para ellos es el diablo, el amenazante mundo exterior, llegó en la forma de una orden de registro y en compañía de un grupo de agentes de policía enviados por la Agencia de Protección de Menores. en las largas tardes de sol abrasador de las praderas de Eldorado, en el oeste de Tejas, no se hablaba de otra cosa que de lo que ha estado sucediendo en el rancho Anhelo de Sión en los últimos cuatro años. La carretera Rudd, el único camino que lleva hasta su valla, permanece cortada por la policía estatal. Pero a los habitantes de Eldorado les da igual. Saben muy bien qué hay dentro y han sospechado durante mucho tiempo de la extraña conducta de sus habitantes.
