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Cibermedia » 2008 » Junio » 03

Archive for Junio 3rd, 2008

¿100 megas?

Martes, Junio 3rd, 2008

La velocidad futura de Internet.

“¿Para qué sirven 100 megas? Las compañías españolas comienzan ahora la carrera del Internet ultrarrápido. La calidad del acceso a Internet es un parámetro geográfico. En España se considera banda ancha las conexiones a la Red con velocidades a partir de 1 megabit por segundo (Mbps). Pleno pleistoceno para los abonados de la Hong Kong Broadband Network, que disfrutan desde hace tres años de una oferta de conexión de un giga por poco más de 100 euros. En cualquier caso, la creciente demanda de servicios a través de la Red ha propiciado que las compañías telefónicas se preparen para la carrera del Internet ultrarrápido. En cabeza están países como Japón, Singapur, Corea, Francia, Suecia, Finlandia, Italia, Dinamarca y Holanda, todos ellos con ofertas comerciales de 100 Mbps. España está en el pelotón de cola, ya que el 94% de los 8,5 millones de internautas navega con velocidades menores a 10 Mbps. La causa de este retraso es que la mayor parte de los accesos usan la línea convencional del par de hilos de cobre, que heredó Telefónica y que adaptó para la conexión a Internet gracias a la tecnología ADSL (línea de abonado digital asimétrica). Pero el ADSL y su evolución, el VDSL2, permiten, como mucho, velocidades de 50 megas. Para conexiones mejores es necesaria fibra óptica o FTTH (fibra hasta el hogar), comúnmente conocido como cable. Pero, ¿para qué sirven 100 megas? Desde luego, si usted sólo usa el correo electrónico, consulta las webs de los periódicos o el saldo de su cuenta corriente, un mega es más que suficiente. Si es habitual de los servicios de la llamada web 2.0 (MySpace, Facebook, Flickr, etcétera), será conveniente subir al menos a tres megas, al igual que para consultar webs con alto contenido multimedia. Las descargas de vídeos y la televisión por Internet (IPTV) con un mínimo de calidad precisan de seis megas, aunque para las videoconferencias sin sensación de cámara lenta ni retardos se aconsejan 10 Mbps, una velocidad óptima también para comenzar a subir fotos y vídeos a la Red. La televisión de alta definición precisa de 25 megas. Con 100 megas se puede hacer todo lo anterior en mucho menos tiempo. Por ejemplo, los aficionados al porno tardarán menos de un segundo en visualizar todas las fotos de una página. Si se quiere descargar un vídeo de YouTube, nos ahorramos hasta medio minuto de tortura mientras se carga. En menos de un segundo estaremos viendo las imágenes. En cuanto al intercambio de archivos mediante los programas p2p (eMule, bitTorrent, Ares, etcétera), que significan el 75% del tráfico actual por la Red, teóricamente se puede descargar una película con un peso de entre 700 megabytes y un giga en menos de dos minutos y una canción mp3 en un segundo. Ahora bien, en la práctica, las descargas no sólo dependen del acceso sino de otros factores, como el número de fuente o la disponibilidad de las partes en que se divide el archivo. Con 100 megas se puede, además, ver varios canales de televisión a la vez, videoconferencia con sensación de 3D y HD con calidad máxima.

El País“.

El campo de Cuba

Martes, Junio 3rd, 2008

“La Cuba profunda se despereza. El campo espera una reforma del Gobierno de Raúl Castro para salir de la ruina. La vieja carretera central que cruza Cuba está cargada de consignas revolucionarias y nombres de patriotas muertos, pero fuera de las vallas de propaganda apenas se ve tráfico de camiones, ni campesinos sembrando la tierra. En el camino hacia oriente gran parte de las fincas del Estado están infestadas de marabú; debido al abandono del campo cubano, este arbusto fiero y espinoso se ha convertido en una plaga que inutiliza cientos de miles de hectáreas buenas para la ganadería y la agricultura, un lujo demasiado caro en un país que importa el 84% de los alimentos que consume. Estos días, brigadas de trabajadores armados con machetes chapean espesos bosques de marabú en los arcenes, pero su profusión es tal que no se ve horizonte para acabar con el azote. De igual modo, suenan desproporcionadas las exhortaciones a incrementar “la productividad y la eficiencia” que asaltan al viajero desde numerosas pancartas en la carretera. “Los ganaderos no fallaremos”, dice una pintada cerca de la ciudad de Sancti Spíritus. Unos kilómetros más allá, el restaurante El Vaquero vende platos elaborados a base de carne de búfalo. Los baños del establecimiento no funcionan. Agua hay, pero desde hace meses la empresa que ha de reparar el sistema de fontanería no acaba de hacerlo, y cada vez que un cliente utiliza el inodoro detrás va una empleada con un cubo para descargar la cisterna. Rodar por los 740 kilómetros que separan La Habana de Holguín es un buen ejercicio para tomar el pulso al país. También para calibrar la magnitud del reto a que se enfrenta el nuevo Gobierno de Raúl Castro, abocado al cambio después de medio siglo de revolución. En los 90 días que lleva de presidente, el hermano menor de Fidel Castro ha eliminado algunas prohibiciones hirientes, como las que impedían a los cubanos acceder a los hoteles, adquirir computadoras o teléfonos móviles. Además, y más relevante, Raúl Castro ha levantando el veto ideológico al enriquecimiento que es fruto del trabajo esforzado y honesto, una herejía hasta hace poco, y ha iniciado una reforma agrícola de corte descentralizador. Incrementar la producción de alimentos es hoy asunto de seguridad nacional. Otras transformaciones se avecinan. A sus 76 años, de los que ha actuado 49 como número dos de Cuba, Raúl se ha establecido como metas prioritarias elevar el nivel de vida de la población y traspasar un modelo de socialismo viable a sus herederos, y eso, admiten algunos de sus seguidores, sólo es posible con una revolución dentro de la revolución, no con parches. Cae la tarde en las fértiles llanuras de Ciego de Ávila y un grupo de jornaleros trabaja a destajo. “Veinticinco pesos por cordel limpio de marabú”, dice Onelio Rodríguez, uno de los campesinos. Calcula a ojo: un cordel son aproximadamente 400 metros cuadrados de tierra y 25 pesos no llegan a un euro; un hombre puede hacer dos cordeles diarios, no mucho más, pero eso no es “lo peor”, dice. “Uno desbroza un campo entero y si después la empresa no mete los tractores y echa herbicida, entonces no se ha hecho nada. Mírelo allá retoñando”. El destino de este viaje es Gibara, una hermosa villa colonial de 16.000 habitantes en la costa norte de Holguín. El cerro en forma de silla que corona esta villa fue el primer lugar de la isla que avistó Cristóbal Colón el 27 de octubre de 1492, pero Gibara es hoy famosa por otro motivo: desde hace seis años, cada primavera se celebra aquí el Festival del Cine Pobre, todo un símbolo del nuevo país que empuja por abrirse paso.

El País“.

               

               

               

               

               

               

               

               

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