Cayucos
Sábado, Junio 14th, 2008•
Los cayucos del hambre, una penosa plaga.

“Cayucos, manual de usuario. El paraíso que buscan los inmigrantes se troca demasiadas veces en infierno: pobreza, marginación o incluso una muerte terrible en el mar. Ellos mismos se lo advierten a sus compatriotas en un documental. En 2003, los cineastas Chus Barrera y Alicia Fernández Carmena recabaron testimonios de subsaharianos que arribaban de forma clandestina a las costas canarias. El objetivo era hacer llegar su experiencia a otros potenciales emigrantes en sus propios países. En el documental Europa, ¿paraíso o espejismo?, los inmigrantes narraban la peligrosidad de la travesía y advertían, a quien quisiera imitarles, de los inconvenientes de la vida en Europa, un lugar muy distinto al que imaginaban, aún más inexpugnable cuando caían en la cuenta de que habían desembarcado a casi dos mil kilómetros de la plataforma continental. Les pedían que desconfiaran de quien habla de la emigración como un viaje al paraíso. Recelar de quien les propone comprarlo por 3.000 dólares. Sospechar de quien promete empleos bien remunerados y un recibimiento con los brazos abiertos. La iniciativa estaba auspiciada por la ONG española Nimba. Tras esta primera experiencia, presentan ahora Djiarama (Bienvenidos), un segundo documental que recoge las reacciones del público africano ante la proyección del primero. Éste es el relato de quienes han querido llegar al mismo corazón del problema con la esperanza de sanarlo. Alicia Navarro, de 47 años, es cónsul de la República de Guinea (Guinea Conakry) desde 1996. La representante en España de este país con 9,5 millones de habitantes, de mayoría musulmana y gobernada desde 1984 por Lansana Conté. Navarro mantiene relación con Conté desde que, a los 23 años, una avería en un avión le hiciera entablar amistad con la primera dama del país, una de las dos esposas oficiales del presidente. La cónsul es una de las máximas conocedoras europeas del África subsahariana. Se lamenta del poco conocimiento que demuestran los poderes públicos españoles y de la UE, y de las estructuras de corrupción “soterradas” que Occidente ha creado en torno a África.
El País“.









