A México le ha tocado la china, pero pudo haberle tocado a cualquier país. Mala suerte.
***
“Alerta sanitaria. El virus mata el sueño de México. La gripe golpea al país cuando intentaba capear la crisis y mejorar su imagen en el exterior – Naciones latinoamericanas restringen los viajes a la capital. La imagen no tiene desperdicio. Un grupo de policías federales armados hasta los dientes presenta ante la opinión pública a El Caramuelas, uno de los jefes del temible cartel de Los Zetas más buscado por la justicia mexicana y por la DEA, la agencia antidrogas norteamericana. Llama la atención que en este país tan concentrado hasta ahora en su lucha vital contra el narcotráfico, la captura de un sujeto tan principal apenas ocupe un rincón en los principales diarios. La respuesta está en la misma fotografía: tanto los aguerridos federales como el dichoso Caramuelas llevan tapadas nariz y boca con las mascarillas azules contra la gripe. El virus ha llegado en el peor momento. México no disfrutaba de una situación cómoda, pero después de unos meses de espanto -el atentado narcoterrorista de Morelia, el sospechoso accidente aéreo del secretario de Gobernación, los cientos de muertos provocados por el narcotráfico-, el país empezaba a levantar cabeza. La reciente y cálida visita de Barack Obama -justo unos días antes de conocerse la alerta sanitaria- no reportó al país medidas rápidas ni concretas, pero sí insufló al Gobierno de Felipe Calderón una buena dosis de oxígeno para insistir en sus proyectos más acuciantes: la lucha contra el narcotráfico, la limpieza de una policía tradicionalmente corrupta, la articulación de una política económica que amortiguara los efectos de la crisis mundial, la obtención por parte de EE UU de una reforma más humana de su ley migratoria…
El País“.




















































0 Respuestas
Sigue la conversación, suscríbete al RSS feed de los comentarios de esta entrada.