Orden de autoejecución frente al orgullo enemigo, un final de película.
“LA SOMBRA DEL TERRORISTA. “Pude haber matado a Bin Laden”. Nasser al Bahri, apodado ‘Abu Jandal’ (‘El Asesino’), fue guardaespaldas del líder de Al Qaeda durante tres años. Su jefe le tenía encomendada la misión de que le ejecutase antes de ser apresado por los norteamericanos. Si un día los americanos nos sitian, quiero que me mates con esta arma”. Y Osama Bin Laden sacó de su túnica una pistola que entregó a su guardaespaldas. “Confío en que Alá nunca lo quiera, pero si algún día el enemigo nos rodea y si estamos seguros de que seremos apresados, prefiero que me incrusten dos balas en la cabeza antes que caer preso”. “¡Quiero morir como un mártir y no acabar en la cárcel!”. Meses antes de los atentados del 11 de septiembre de 2001 que derribaron las Torres Gemelas de Nueva York, el máximo jefe de la organización terrorista Al Qaeda preveía que algún día la CIA o el Pentágono irían a por él en las montañas de Afganistán. El hombre en el que Bin Laden confiaba para que le disparase antes de que cayese preso se llama Nasser al Bahri, apodado Abu Jandal (El Asesino), y fue su guardaespaldas durante tres largos años (1997-2000). Una disputa tras un viaje puso fin, hace ya casi una década, a esa estrecha relación entre ambos saudíes de origen yemení.
El País“.





















































0 Respuestas
Sigue la conversación, suscríbete al RSS feed de los comentarios de esta entrada.