A la memoria de Umbral
Sábado, Octubre 6th, 2007No es baladí que mi primera entradilla esté dedicada a Francisco Umbral. Se murió a finales de agosto y me da la sensación de que este escritor todavía anda apegado a la tierra.

En esta instantánea aparece no muy ajado, algo serio y próximo al cabreo, cosa esta última de la que supo mucho de cara a la galería. Como homenaje de esta Cibermedia bloguera, me permito intercalar unas palabras de una entrevista que tuvo el reciente finado con Blanca Berasátegui, directora de El Cultural, una mujer a la que gusta firmar con el seudónimo de Juan Palomo, canela fina.
“Francisco Umbral vuelve al tajo. Al tajo inmenso e intenso que mece su vida. Umbral vuelve a la escritura, a las palabras arborescentes, al pensamiento irónico, a la novela. EL 3 de octubre aparece Los metales nocturnos (Planeta), novela de una sola noche que son todas las noches, madrileña y canalla, esplendor en la hierba umbraliana. Pero esta vez son estas primeras palabras, escuetas y algo ácidas, las que merecen una celebración. Porque el escritor vuelve al tajo después de una temporada en el infierno que prefiere olvidar: una enfermedad en principio sin importancia, las cosas que se complican, una neumonía y, al final, dos meses largos de ausencia con pensamientos de muerte y otras lejanías. Pero hoy no quiere hablar de ello. Umbral sólo quiere ahora retomar la literatura y ofrecérsela a los lectores. Como siempre. El Cultural adelanta hoy unas páginas de Los metales nocturnos que nos demuestran que efectivamente el mejor Umbral ha regresado, y sus respuestas, desnudas y afiladas, a un cuestionario.









