Día 23 de abril -2-

Rosa en el pecho

Foto perteneciente al bullicio de internet

El otro día, el día 23 de abril, un día que amaneció con pétalos de rosa sobre un pecho de mujer amada, un día que amaneció de lo más dulce y pasional en la cama de Curro, en su habitación, junto a la ventana de la calle, un día que amaneció de esta manera tan positiva, con un «feliz Sant Jordi, Ana» que volvió a incendiar las sábanas, por la tarde se le estropeó al joven de una forma inesperadamente sórdida, debido al veneno del azar, ese cañonazo del destino.

Bajando por la calle Balmes, se le cruzó a Curro un tal Antoni Castellà, un diputado independentista. Se le cruzó todo trajeado, con un lacito amarillo en su solapa, con su melena inflada antinatural, una melena como un jodido globo paranoico que sube y sube sin razón de ser. Antes de que Curro pudiera reaccionar a la imagen violenta del diputado Castellà, unos dos o tres segundos después vio que se le iba a cruzar una venerable pareja de ancianos: ella cogida del brazo de él; él con un brazo en forma de uve, acogiendo el brazo incondicional y férreo de ella; él con el otro brazo apoyándose en un bastón de toc-toc venerable, por brindar cobertura a una ancianidad octogenaria, prácticamente nonagenaria… Casi en definitiva, una estampa venerable de ancianos. Y cuesta arriba. Siguiendo la estela, a muy poca distancia, del lunático diputado Castellà.

«¡¡¡La puta hostia!!!» —pensó Curro en el mismísimo instante que el presunto venerable anciano lo rebasó— «¡¡¡Pero si este tío es Jordi Pujol!!!». El pobre Curro sintió una garra que le retorcía el estómago. Tuvo que pegar unas zancadas, apoyar sus manos en el tronco de un árbol de la acera y vomitar, muy brusca y estentóreamente, en el recuadro que le ofrecía la tierra. Solo fueron suficientes dos arcadas para devolver buena parte de lo que había comido a lo largo del día. Sus pantalones de mono azul, que ya iban sucios de cemento de Pórtland, se ahogaron un poco más entre sus propios vómitos. Desde aproximadamente las cuatro y media, la bonita tarde del día de la Rosa, del Libro y de Sant Jordi llamaba a terminar como una cruda mierda bien fresca pinchada en un palo.

Nota. Curro García Moyano es un personaje de ficción de la novela Curro, el antiindependentista catalán, de próxima aparición. Cualquier parecido con la realidad es una puta coincidencia, con lo que no hay que pedir disculpas. Riamos todos juntos. Que continúe el espectáculo. Superando los errores. Haciendo examen de conciencia. ¡¡¡Basta de atropellos colectivos, como los de los días 6 y 7 de septiembre de 2017 en el Parlament de Catalunya. Todo un acto público de Alta Traición. Para Alemania, para el resto de Europa, para el resto del mundo!!! ¡Viva la libertad de expresión! ¡Viva la democracia! ¡Viva el Estado de Derecho!

Copyright © Ignacio García Rodríguez 2018
© De esta edición: Morfeo Editorial

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